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martes, 13 de julio de 2010

OFERTORIO LÍRICO A JARAICEJO

Aquí, gratos paisanos,
entrego en patrimonio
mi cosecha de versos
tal lírico ofertorio.
Que os sirva yo deseo
de fiel recordatorio,
de amor a lo extremeño
un impar testimonio.
Comencé esta cosecha
allá en mis años mozos,
tan sobrados de ofensas
y tan faltos de apoyos.
Fueron tiempos de afrentas
que afronté con arrojos,
mas dejaron su rastro
de tristeza en mi rostro.
Unos “jueces” injustos
-¡los acuso de acoso!-
me ensuciaron el alma
con su inquina y encono.
Mas mi amiga la encina
me enseñó a ser estoico:
disciplina , dureza,
sobriedad y amor propio.
De parcelas del alma
quité ortigas y abrojos,
vanas avenas locas
y cardos espinosos.
En mis limpias parcelas,
mi tristeza fue abono
y sirvió para el riego
el sudor de mis poros.
Con mi pluma por reja,
abrí surcos muy hondos;
sembré en ellos los granos
más selectos y orondos.
Yo cuidé mis sembrados,
Dedicándome a fondo
a escardar malas hierbas:
la cizaña, el matojo…
Dediqué tanto tiempo
-horas extras de oro-
por llenarme las trojes
de esperanza y decoro.
Calendarios de luto,
sin sus días de rojo
cuyas hojas caían
tal la fronda en otoño.
Y, en los meses de estío,
entre julio y agosto,
cosechaba mis mieses
con un noble propósito.
Escribir es sembrar
en los surcos del folio
sentimientos, ideas,
lo más íntimo y propio.
Por mi veta de vate,
siempre fui un gran devoto
del cultivo de versos
con un cierto sonrojo.
Con librescos trajines,
yo distraje mis ocios
y , en los meses de mieses,
de las musas fui socio.
Y mis penas en panes
transformé sin reposo,
como el néctar la abeja
en producto meloso.
Los poemas son panes
que el poeta da al prójimo
tal nutricio alimento
de mentales estómagos.
Porque yo amo a mi gente
y por ella me hinojo
y le doy el pan tierno
que me saco del horno.
A mi tierra extremeña,
en mis versos, yo elogio
con lisonjas de un hijo
cuyo pecho es su trono.
Y os afirmo, paisanos,
que escribí por vosotros;
firmo aquí, en Jaraicejo,
veinticinco de agosto.

Wenceslao Mohedas Ramos
Jaraicejo, 25 de agosto, 2009

2 comentarios:

  1. ¡Qué hermoso poema Wences!, como todos los que compones.
    Qué arraigado estás a la tierra y qué agradecido se te ve a ésta, prueba de la persona sencilla, humilde y bien nacida que eres.
    Es congratulante seguir constatando los extraordinarios poetas que da la tierra extremeña.
    ¡Qué tu pluma no pare de parir poesía! Besos.

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  2. Hola, estimada amiga y paisana Tatiana; muchas gracias por esta visita a "tu casa virtual" y por tus gratas e hiperbólicas palabras laudatorias.Espero que las musas me sean propicias y prolíficas para poder "pariendo poemas" a nuestra querida tierra de la que, tanto tú como yo, estamos tan cerca sentimental y espiritualmente, aunque no tan cerca física o materialmente; nuestro cordón umbilical está bien fresco y arraigado a nuesta tierra materna, tal las raíces de ese árbol simbólico y paradigmático, la encina...
    Un fuerte abrazo fraterno de tu amigo y paisano

    Wenceslao Mohedas Ramos
    Jaraicej (Cáceres) / Barcelona

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