Tal libro que se cierra o la luz que se apaga,
se jubila un docente por su vida completa
al servicio del bien, cuyos brillos propaga
y se va de la aulas porque llega a su meta.
Cargado de paciencia, de amor y de razones,
cultivó en su colegio cosechas de cultura,
sembrando sus saberes en tiernos corazones
de sus miles de alumnos con su mano segura.
Luchador incansable, siempre estuvo en la brecha,
con su entrega total al trabajo diario;
ya cumplió su destino, le ha llegado la fecha
de la paz y el descanso sin deberes ni horario.
Combatió la incultura, la apatía, la pereza….
como honesto Quijote de esa noble enseñanza
que defiende el trabajo, la verdad, la nobleza…
con el libro de escudo y la pluma por lanza.
Y se va del colegio… con un rico equipaje
de indelebles recuerdos en esta despedida
y se va…, mas nos queda el más caro bagaje:
¡ su indeleble memoria para toda la vida!
WENCESLAO MOHEDAS RAMOS
Poemas personales sobre Extremadura y sus gentes
sábado 28 de enero de 2012
miércoles 25 de enero de 2012
MIS VERSOS
No son rojos ni azules ni amarillos
estos versos dolientes que yo escribo,
son humanos latidos de un ser vivo
que sus penas convierte en estribillo.
No es extraño que tengan rojos brillos
si, en mis rojas entrañas, los concibo
y los riego con sangre y los cultivo
para seres humildes y sencillos.
No defiendo colores ni partidos
porque escribo tan sólo lo que siento
y pongo en ello todos mis sentidos.
Mi corazón defiende un sentimiento
de amor por humillados y ofendidos
y, a la izquierda, se inclina descontento.
estos versos dolientes que yo escribo,
son humanos latidos de un ser vivo
que sus penas convierte en estribillo.
No es extraño que tengan rojos brillos
si, en mis rojas entrañas, los concibo
y los riego con sangre y los cultivo
para seres humildes y sencillos.
No defiendo colores ni partidos
porque escribo tan sólo lo que siento
y pongo en ello todos mis sentidos.
Mi corazón defiende un sentimiento
de amor por humillados y ofendidos
y, a la izquierda, se inclina descontento.
domingo 15 de enero de 2012
TENGO ESPERANZA...
Tengo esperanza de que vuelva un día
lo que se fue con la corriente helada
de una eterna emigración forzada:
¡la sangre joven de la tierra mía!...
Tan grande fue la secular sangría
de esta tierra oprimida y humillada
que su herida no está cicatrizada
y está sangrando a mares todavía.
Tengo mucha esperanza en el futuro
de esta robusta y resignada raza
condenada a la ausencia y a la pena.
Volverá los que se fue..., eso es seguro
en este tiempo que nos amenaza
y mi tierra será fértil y amena...
lo que se fue con la corriente helada
de una eterna emigración forzada:
¡la sangre joven de la tierra mía!...
Tan grande fue la secular sangría
de esta tierra oprimida y humillada
que su herida no está cicatrizada
y está sangrando a mares todavía.
Tengo mucha esperanza en el futuro
de esta robusta y resignada raza
condenada a la ausencia y a la pena.
Volverá los que se fue..., eso es seguro
en este tiempo que nos amenaza
y mi tierra será fértil y amena...
lunes 9 de enero de 2012
RECUERDOS EXTREMEÑOS
Archivados yo os llevo en mi memoria
tiernos recuerdos de la tierra mía,
yo os saqué de esa oscura galería
donde obtiene el olvido su victoria.
Retazos de mi vida y de mi historia
rescatados del tiempo con porfía,
yo os libré de esa dura tiranía
que os impone esta vida transitoria,
Retratos interiores que yo cuido
con rabiosa y severa vigilancia
de las sombras voraces del olvido.
Y, a pesar de la ausencia y la distancia,
el tiempo destructor no ha conseguido
otoñar su frescura y su fragancia...
tiernos recuerdos de la tierra mía,
yo os saqué de esa oscura galería
donde obtiene el olvido su victoria.
Retazos de mi vida y de mi historia
rescatados del tiempo con porfía,
yo os libré de esa dura tiranía
que os impone esta vida transitoria,
Retratos interiores que yo cuido
con rabiosa y severa vigilancia
de las sombras voraces del olvido.
Y, a pesar de la ausencia y la distancia,
el tiempo destructor no ha conseguido
otoñar su frescura y su fragancia...
domingo 18 de diciembre de 2011
PANEGÍRICO A EXTREMADURA (1)
A mi amigo Miguel Ángel Luengo Tarrero,
por su difusión y defensa de lo extremeño.
Yo nací en esta tierra de encinares
más “extrema” que otras y más “dura”,
donde tornan las aves migratorias:
las cigüeñas, las tórtolas, las grullas...
Donde jaras, tomillos y romeros
y cantuesos y encinas bien copudas
y retamas y rudos alcornoques
se reparten fraternos las llanuras.
Dos provincias hermanas tan hermosas,
tan gemelas conforman su estructura
al costado de España, su madrastra,
que las trata de forma tan injusta...
Dos fluviales arterias caudalosas,
la del Tajo y del Guadiana la cruzan
y una líquida red de intermediarios
a sus cauces acuáticos tributan.
Apresadas en presas sus corrientes
en pantanos, en lagos y en lagunas
servirán como hidráulicas reservas
para hacer del secano tierras húmedas.
Superficies sedientas de barbecho
fraternizan con tierras de frescura,
donde el surco es la vena irrigadora
de esa sangre incolora tan fecunda.
Tremulantes trigales y viñedos
generosos en sangre de sus uvas
y olivares grisáceos y cerezos,
que florecen en copos de blancura.
Qué cuadradas planicies de frutales
con la grávida carga de su fruta
de zumosos dulzores deleitosos
en la carne jugosa de su pulpa.
Qué melosos melones, qué sandías
en rojizos derroches de dulzura,
ruborosos tomates y pimientos
y espárragos de fálica tersura.
Qué parcelas de fieles girasoles
que soportan del sol la dictadura
y de erectos maizales que frutecen
amarillas mazorcas melenudas.
Un profundo horizonte de dehesas
a lo lejos se pierde... en las alturas
de las sierras fragosas y escarpadas
donde el ave rapaz tiene su cuna.
Los halcones, las águilas, los buitres...,
con sus graves graznidos se saludan
y vigilan con ojos avizores
a sus presas, que pueblan la espesura.
Los plomizos conejos saltarines
y las tórtolas tristes que se arrullan
y los patos patosos del pantano
y las raudas palomas errabundas.
Los veloces venados fugitivos,
jabalíes de corvas dentaduras
y las pardas perdices volanderas
y las liebres medrosas y orejudas.
Son las dianas vivientes y movibles
siempre en punto de mira ... de una oscura
y primaria pasión, la de la caza,
que condena su vida a la tortura.
Laboriosas abejas en enjambre
elaboran con néctar la dulzura
de la miel ambarina y rubia cera
y del polen las bolas diminutas.
Nebulosos rebaños cabizabajos
forman nubes en cielo de verdura
y manadas de vacas y de cabras
y de cerdos piaras vagabundas.
Qué copiosos manjares de productos
con sabrosos sabores se conjugan
en jamones, en lomos, en chorizos...
con sus formas groseras, rubicundas...
Y la líquida leche de sus ubres
en los sólidos quesos se transmuta,
emulando en sus tonos a la nieve
y en sus formas redondas a la Luna.
Qué profundos y puros nuestros cielos
con su azul tan intenso, sin la espuma
de las nubes ingrávidas y amorfas
que mancille su límpida hermosura.
Y esos días de estío que se estiran,
dilatados a gran temperatura
sobre campos de pastos y rastrojos
y cigarras vibrantes de locura.
Se detiene la vida en tiempo muerto
cuando el sol suda fuego y nos abruma
al sopor ardoroso de la siesta
y se busca el frescor en la penumbra.
Son las tardes ardientes y morosas;
se retiran con paso de tortuga
con su sol de arreboles purpurinos
que termina fogoso su andadura.
Un concierto de ranas y de grillos
ameniza las noches con su música
a lo largo del tórrido verano
bajo el foco potente de la Luna.
Yo nací donde el paso de los siglos
ha marcado sus huellas más rotundas
en la ruda dureza de las piedras
convertidas en arte, en floritura.
En castillos, palacios, catedrales,
acueductos, teatros... se conjuntan
para darles nobleza a sus ciudades
y un gran rango de artística estatura.
Badajoz, Trujillo, Cáceres, Mérida,
Guadalupe, Plasencia... y otras muchas
son ciudades que pueblan mis recuerdos
y las llevo en el alma a todas juntas.
Son vestigios gloriosos de su historia,
elocuentes testigos que se burlan
de las sombras voraces del olvido
porque fueron escritos con mayúsculas.
Con la sangre -por tinta- de extremeños,
en su fiebre rabiosa de aventuras,
se han escrito las páginas más bellas
de heroísmo, de entrega y de bravura.
Con los brazos más recios de esta raza,
se han forjado las gestas más augustas,
ensanchando la fama y las fronteras
más allá de aquel fin, el “non plus ultra”.
Una raza cargada de razones,
con su cuerpo de acero y cera pura
en sus tiernas entrañas mancilladas
con el negro betún de la amargura.
Son mis gentes sencillas, laboriosas,
resignadas, austeras, corajudas,
conformistas, honestas, desunidas,
cada cual por su lado va a las suyas.
Por perezas mentales, por olvidos,
culturales carencias y penurias,
dan la espalda a tareas colectivas
y se escudan en cómodas renuncias.
Qué orgulloso yo estoy de mis raíces,
arraigadas, robustas y profundas,
tal las recias raíces de su encina
cuya savia en mis venas me circula.
Qué sencilla arrogancia de extremeño
de mi piel por los poros me rezuma
por amor hiperbólico a mi tierra,
mi epicentro de vida y de ternura.
En las noches oscuras de la ausencia,
cuando el alma, ya sola, se desnuda
de los vanos trajines cotidianos
y me clavan sus garras las angustias,
su recuerdo es la Luna luminosa
que en mis noches tan lúgubres me alumbra
y es sedante anestesia que suaviza
mi angustioso dolor y me vacuna.
¡Yo nací en esta tierra de encinares
y me siento orgulloso de mi cuna
y, con cuerpo y con alma a su servicio,
lucharé con la espada de mi pluma!...
Wenceslao Mohedas Ramos
(1)Un panegírico es un canto laudatorio, de loa o alabanza. Este poema consiguió el Primer Premio en el certamen nacional “José de Espronceda” de Barcelona.
viernes 16 de diciembre de 2011
A CIERTO POETA VANGUARDISTA
Existe un pedante y opaco poeta
que, en versos, fabrica su propia Babel;
por vano y por leve, como una cometa
un viento lo eleva a un alto nivel.
Escribe en las nubes con gris egoísmo,
por temas humanos no muestra interés;
su verso divorcia de todo realismo
y escribe tan sólo por propio placer.
Siempre va por dentro, como ensimismado,
como prisionero de su propia piel;
su gran neurastenia lo tiene apartado
y sobre este mundo no asienta sus pies.
Defiende en el arte tendencias modernas,
el último grito que la moda dé,
socialmente, en cambio, vive en las cavernas
porque es reaccionario, defiende el ayer.
Para él, la poesía es juego evasivo
que aleja al poeta de la sordidez
de un mundo mal hecho donde está cautivo
como un pez pequeño preso en una red.
Imita las modas como buen modista;
hilvana palabras; las viste muy bien
de acuerdo a su lema, ante todo artista
y siempre a esta norma se mantiene fiel.
Sin ritmo ni rima, sin fondo ni forma,
compone poemas de acuerdo a un cliché
que impone en el arte una nueva norma:
escribir de espaldas a la sensatez.
Poemas oscuros , amorfos, modernos…,
son fieles reflejos de la languidez
del propio poeta, de su mundo interno
donde falta vida, esperanza y fe.
Palabras…, poemas… que no dicen nada,
parecen mofarse de aquel que los lee
y el lector presiente una carcajada
de alguien que se burla de su sencillez.
Se eleva el poeta con vana arrogancia
como eleva el viento al leve papel
y busca la altura con su extravagancia
porque siente fobia de la ordinariez.
Vive sin conciencia, con desconfianza;
una aguda anemia padece su fe,
y, entre nubes blancas, perdió la esperanza;
le queda su orgullo como un perro fiel.
Le abruma el trabajo; le aburre la vida;
el amor le amarga porque una mujer,
en edad temprana, le causó una herida
que mantiene abierta por su estupidez.
Solitario y triste, en su paraíso,
se ocupa y preocupa por su menester,
al margen de leyes y de compromisos,
cultivando versos sin saber por qué:
¿Por llenar su vida, su inmenso vacío?
¿Por curar la herida de su timidez?
¿Por matar con arte su profundo hastío
o quizás por simple capricho burgués?
De asuntos sociales no tiene conciencia,
le curó su padre desde la niñez;
contempla al que sufre con suma indolencia
y trata al humilde con frío desdén.
No siente el zarpazo de tanta injusticia;
desde tanta altura, no la puede ver
y observa insensible la sucia codicia
de aquellos que acopian dinero y poder
Tan sólo le inquieta buscar la belleza;
la sigue y persigue con gran avidez
y no la consigue porque su cabeza,
entre tantas nubes, ya no ve muy bien.
Pesadillas grises, raras emociones,
mundos interiores que el ojo no ve,
turbio subconsciente de arcanos rincones
con gran artificio pasan al papel.
Con esta materia, compone poemas
cerrados y abstractos, de gran pequeñez,
retratos de un alma con turbios problemas
que así se descarga de su pesadez.
Lo deforma todo su mental miopía,
lo altera, lo enturbia, lo pone al revés;
de sí mismo escribe por su egolatría,
su poesía es espejo para verse en él.
Por eso, sus versos no tienen latido,
ni aliento ni vida que anime su ser,
condenados nacen al voraz olvido
o a la tumba fría de un libro tal vez.
Desprecio al pedante y opaco poeta
que vive encerrado en su gris babel,
movido por modas, como marioneta
y actúa tan sólo por propio interés.
¡Oculta su cara tras una careta;
cubre sus vergüenzas de cabeza a pies
con disfraz de un arte estéril y abstracto
porque no notemos tanta insensatez!
que, en versos, fabrica su propia Babel;
por vano y por leve, como una cometa
un viento lo eleva a un alto nivel.
Escribe en las nubes con gris egoísmo,
por temas humanos no muestra interés;
su verso divorcia de todo realismo
y escribe tan sólo por propio placer.
Siempre va por dentro, como ensimismado,
como prisionero de su propia piel;
su gran neurastenia lo tiene apartado
y sobre este mundo no asienta sus pies.
Defiende en el arte tendencias modernas,
el último grito que la moda dé,
socialmente, en cambio, vive en las cavernas
porque es reaccionario, defiende el ayer.
Para él, la poesía es juego evasivo
que aleja al poeta de la sordidez
de un mundo mal hecho donde está cautivo
como un pez pequeño preso en una red.
Imita las modas como buen modista;
hilvana palabras; las viste muy bien
de acuerdo a su lema, ante todo artista
y siempre a esta norma se mantiene fiel.
Sin ritmo ni rima, sin fondo ni forma,
compone poemas de acuerdo a un cliché
que impone en el arte una nueva norma:
escribir de espaldas a la sensatez.
Poemas oscuros , amorfos, modernos…,
son fieles reflejos de la languidez
del propio poeta, de su mundo interno
donde falta vida, esperanza y fe.
Palabras…, poemas… que no dicen nada,
parecen mofarse de aquel que los lee
y el lector presiente una carcajada
de alguien que se burla de su sencillez.
Se eleva el poeta con vana arrogancia
como eleva el viento al leve papel
y busca la altura con su extravagancia
porque siente fobia de la ordinariez.
Vive sin conciencia, con desconfianza;
una aguda anemia padece su fe,
y, entre nubes blancas, perdió la esperanza;
le queda su orgullo como un perro fiel.
Le abruma el trabajo; le aburre la vida;
el amor le amarga porque una mujer,
en edad temprana, le causó una herida
que mantiene abierta por su estupidez.
Solitario y triste, en su paraíso,
se ocupa y preocupa por su menester,
al margen de leyes y de compromisos,
cultivando versos sin saber por qué:
¿Por llenar su vida, su inmenso vacío?
¿Por curar la herida de su timidez?
¿Por matar con arte su profundo hastío
o quizás por simple capricho burgués?
De asuntos sociales no tiene conciencia,
le curó su padre desde la niñez;
contempla al que sufre con suma indolencia
y trata al humilde con frío desdén.
No siente el zarpazo de tanta injusticia;
desde tanta altura, no la puede ver
y observa insensible la sucia codicia
de aquellos que acopian dinero y poder
Tan sólo le inquieta buscar la belleza;
la sigue y persigue con gran avidez
y no la consigue porque su cabeza,
entre tantas nubes, ya no ve muy bien.
Pesadillas grises, raras emociones,
mundos interiores que el ojo no ve,
turbio subconsciente de arcanos rincones
con gran artificio pasan al papel.
Con esta materia, compone poemas
cerrados y abstractos, de gran pequeñez,
retratos de un alma con turbios problemas
que así se descarga de su pesadez.
Lo deforma todo su mental miopía,
lo altera, lo enturbia, lo pone al revés;
de sí mismo escribe por su egolatría,
su poesía es espejo para verse en él.
Por eso, sus versos no tienen latido,
ni aliento ni vida que anime su ser,
condenados nacen al voraz olvido
o a la tumba fría de un libro tal vez.
Desprecio al pedante y opaco poeta
que vive encerrado en su gris babel,
movido por modas, como marioneta
y actúa tan sólo por propio interés.
¡Oculta su cara tras una careta;
cubre sus vergüenzas de cabeza a pies
con disfraz de un arte estéril y abstracto
porque no notemos tanta insensatez!
viernes 9 de diciembre de 2011
TIEMPO DE OCIO
El oro de mi tiempo lo malverso
en ético y vital imperativo
y escribo, luego vivo y sobrevivo
en ambiente importuno, siempre adverso.
Escribo para ciegos... y converso
con sordos voluntarios; lo percibo
por su aspecto glacial y despectivo,
pero sigo y prosigo con mi verso.
Cieguisordos a asuntos tan sutiles,
van los hombres borrachos de un mal vino
por su noche sin luna, sin perfiles...
Yo no sé qué violento remolino
ha apagado la luz de sus candiles
y van locos, con prisas, sin destino...
en ético y vital imperativo
y escribo, luego vivo y sobrevivo
en ambiente importuno, siempre adverso.
Escribo para ciegos... y converso
con sordos voluntarios; lo percibo
por su aspecto glacial y despectivo,
pero sigo y prosigo con mi verso.
Cieguisordos a asuntos tan sutiles,
van los hombres borrachos de un mal vino
por su noche sin luna, sin perfiles...
Yo no sé qué violento remolino
ha apagado la luz de sus candiles
y van locos, con prisas, sin destino...
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