Ya sin vino de amor dentro del vaso,
sin placer, ni esperanza, ni aliciente...,
se reduce tu vida a recipiente
con tan sólo los posos del fracaso
Ya se apagan las brasas de tu ocaso
y se pone tu sol por el poniente,
ya en su tramo final por la pendiente
en el rumbo a su tumba sin retraso.
Ya se acerca el horario de partida
de tu vida terrena, transitoria,
sin posible demora en la salida.
Quedarán de fanfarrias, de sonajas,
una sombra de hombre por memoria:
sólo escombros, escorias, escurrajas...



Bueno Wenceslao, como casi siempre aquí estoy echando un ojo a tus versos. No quiero repetirme, pero me apetece leficitarte por tus sonetos.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Perdón por la errata
ResponderSuprimirBuenos días, estimada amiga y paisana María; acabo de leer tu breve, pero grato, mensaje. Muchas gr
ResponderSuprimiracias por esta nueva vista a tu "casa lírica" donde siempre serás bien acogida. He stado muy ocupado y no me ha sido posible visitar tu blog. En cualquier momento, te haré una visita.
Un abrazo fraternal de tu amigo y paisano
Wenceslao Mohedas Ramos
Jaraicejo (Cáceres) / Barcelona