Costumbre contumaz es en el necio
pagar al que cultiva la cultura,
de su excelsa tarea la factura,
con patadas morales de desprecio.
Por ceguera mental, no siente aprecio
hacia un mundo de brillo y de hermosura,
su ignorancia le inunda de negrura
y no sabe... apreciar el justiprecio.
Cual caspa capilar, yo me sacudo
a ese necio tan manco de inquietudes,
aspirante a lo ancho del embudo.
Su actitud es por falta de aptitudes
-su cabeza es testuz por testarudo-
y al que sabe le escupe ingratitudes.
viernes, 7 de marzo de 2014
martes, 4 de marzo de 2014
A LA MADRE DE UNOS EMIGRANTES EXTREMEÑOS
"A José María Carceller e Isidora Delgado Cuenca, por su interés y ayuda en mi tarea poética"
Como una triste sombra dolorida,
sentada en un rincón la pobre anciana,
por cada pena, le salió una cana
y por cada hijo que emigró, una herida.
En un trozo de noche convertida,
envuelta en un mantón de negra lana,
va gastando sus años con desgana,
¡ ya no siente el latido de la vida !
Es ya sólo recuerdo sin consuelo,
arrugada materia atormentada,
nubecilla de tela sobre el suelo.
Ya espera solitaria y resignada
- más lejos de la tierra que del cielo -
su retorno a la sombra y a la nada...
Como una triste sombra dolorida,
sentada en un rincón la pobre anciana,
por cada pena, le salió una cana
y por cada hijo que emigró, una herida.
En un trozo de noche convertida,
envuelta en un mantón de negra lana,
va gastando sus años con desgana,
¡ ya no siente el latido de la vida !
Es ya sólo recuerdo sin consuelo,
arrugada materia atormentada,
nubecilla de tela sobre el suelo.
Ya espera solitaria y resignada
- más lejos de la tierra que del cielo -
su retorno a la sombra y a la nada...
miércoles, 19 de febrero de 2014
PSEUDOAMIGOS
(Falsos amigos)
No me dan su respaldo, sí la espalda
los paisanos que tuve por amigos
y me cierran sus puertas, sus postigos…
y me escaldan la vida con su calda.
Por mi lírico saldo, se me salda
con enconos, inquinas y castigos;
con ingratas intrigas de enemigos,
me regalan ortigas por guirnalda.
De las nobles durezas de la encina,
yo aprendí la lección con buena nota
que me dio una dureza diamantina.
Soy la encina que entrega su bellota
a esa mano indolente tan mezquina
que, con saña vesánica, la azota.
viernes, 7 de febrero de 2014
POCA COSA ES EL HOMBRE
Poca cosa es el hombre, poca cosa:
nubecilla de carne dolorida,
si cultiva su cuerpo, si descuida
su conciencia de arcilla luminosa.
Sólo es triste materia tenebrosa
que no alcanza en lo humano la medida
cuando pierde el sentido de la vida
y se arrastra sin rumbo , silenciosa.
Pero el hombre no es sólo ese latido
de la ciega materia intranscendente
que a la nada camina sin sentido.
Es la chispa de vida refulgente
que ilumina su mundo oscurecido
si recibe luz propia de su mente...
nubecilla de carne dolorida,
si cultiva su cuerpo, si descuida
su conciencia de arcilla luminosa.
Sólo es triste materia tenebrosa
que no alcanza en lo humano la medida
cuando pierde el sentido de la vida
y se arrastra sin rumbo , silenciosa.
Pero el hombre no es sólo ese latido
de la ciega materia intranscendente
que a la nada camina sin sentido.
Es la chispa de vida refulgente
que ilumina su mundo oscurecido
si recibe luz propia de su mente...
viernes, 24 de enero de 2014
CAMPOS SIN MANOS
¡Qué grave y desolado el panorama
de este campo extremeño de secano
sin el suave cuidado de la mano
que limpiaba sus cardos y su grama!
Ya fecundos sudores no derrama
el pardo labrador sobre este llano
y lo torna más triste y deshumano
el color verdigrís de la retama.
Kilómetros de parda geometría
de un campo que ha perdido la alegría
de darles a sus amos un tributo.
Ya les muestra, en rotunda rebeldía,
ese aspecto colérico y enjuto,
negándoles con rabia cualquier fruto.
de este campo extremeño de secano
sin el suave cuidado de la mano
que limpiaba sus cardos y su grama!
Ya fecundos sudores no derrama
el pardo labrador sobre este llano
y lo torna más triste y deshumano
el color verdigrís de la retama.
Kilómetros de parda geometría
de un campo que ha perdido la alegría
de darles a sus amos un tributo.
Ya les muestra, en rotunda rebeldía,
ese aspecto colérico y enjuto,
negándoles con rabia cualquier fruto.
viernes, 10 de enero de 2014
MÁS CULTURA...
Estás clamando a gritos más cultura
y tus hijos están ensordecidos
al continuo contacto de esos ruidos
que este mundo moderno les procura.
A la cálida y triste dictadura
de ignorancia y consumo sometidos,
tienen encallecidos sus sentidos
por la basta y constante rozadura...
Necesitas la mano de la ciencia
para curar tu fiebre pasajera
de anemia cultural y de inconsciencia.
¡Levanta , Extremadura, aventurera,
conquista tu cultura y tu conciencia
que es muy largo el camino que te espera!...
y tus hijos están ensordecidos
al continuo contacto de esos ruidos
que este mundo moderno les procura.
A la cálida y triste dictadura
de ignorancia y consumo sometidos,
tienen encallecidos sus sentidos
por la basta y constante rozadura...
Necesitas la mano de la ciencia
para curar tu fiebre pasajera
de anemia cultural y de inconsciencia.
¡Levanta , Extremadura, aventurera,
conquista tu cultura y tu conciencia
que es muy largo el camino que te espera!...
miércoles, 8 de enero de 2014
PARADOJAS PERSONALES
Conozco un gran ·"personaje"
que se aproxima a persona
tan sólo por forma y traje.
Le conforta un conformismo
de pan y circo y placeres
en su edénico hedonismo.
Rezuma triste alegría:
la de estómago muy lleno
y cabeza muy vacía.
Por su envidia viperina,
tiene humor de calamar
con tono de tinta china.
El valor ajeno mengua
no con obras, con palabras,
mano corta, larga lengua...
Vocación tiene de juez:
habla mucho, obra poco,
mucho ruido, poca nuez.
Luce una sucia limpieza:
camisa blanca, muy limpia;
muy sucia y negra conciencia.
Sólo le importa su porte
y soporta fiel las modas
porque le marcan su norte.
Cuida inquieto su fachada;
por fuera, lo mira todo;
por dentro, no observa nada.
Realiza cierto ejercicio
por la moda del deporte,
no por acto de servicio.
Se siente un hombre moderno
porque bebe y vive al día
sin leyes y sin gobierno.
Sin inquietudes sociales,
"pasa" de humanos deberes
y de valores morales.
Como un Adán en su edén.
se siente viril, muy macho,
un donjuán en un harén.
Se estima un sabelotodo,
aunque nada lee ni estudia,
se siente a gusto en su lodo.
Rinde culto a la incultura
y vive libre de libros,
con despectiva postura.
Menosprecia, por ser necio,
el sabor de los saberes
y les escupe desprecio.
Aferrado a la materia,
se siente autocomplaciente:
niño en caseta de feria.
Mas sufre un tedioso hastío
y no alcanza con sus trastos
llenar su vital vacío.
Su sueldo es pobre riqueza
que enriquece su bolsillo
y empobrece su cabeza.
En su vivir rutinario,
no soporta soledades
por su carácter gregario.
Vive y bebe tal fantoche:
su dinero se le escapa
por el escape del coche.
Es perito en camuflaje:
su exterior de hombre moderno
y su interior de salvaje.
El hombre es barro más viento
en su suma más sencilla:
le acerca a bestia la arcilla
y a persona el pensamiento.
que se aproxima a persona
tan sólo por forma y traje.
Le conforta un conformismo
de pan y circo y placeres
en su edénico hedonismo.
Rezuma triste alegría:
la de estómago muy lleno
y cabeza muy vacía.
Por su envidia viperina,
tiene humor de calamar
con tono de tinta china.
El valor ajeno mengua
no con obras, con palabras,
mano corta, larga lengua...
Vocación tiene de juez:
habla mucho, obra poco,
mucho ruido, poca nuez.
Luce una sucia limpieza:
camisa blanca, muy limpia;
muy sucia y negra conciencia.
Sólo le importa su porte
y soporta fiel las modas
porque le marcan su norte.
Cuida inquieto su fachada;
por fuera, lo mira todo;
por dentro, no observa nada.
Realiza cierto ejercicio
por la moda del deporte,
no por acto de servicio.
Se siente un hombre moderno
porque bebe y vive al día
sin leyes y sin gobierno.
Sin inquietudes sociales,
"pasa" de humanos deberes
y de valores morales.
Como un Adán en su edén.
se siente viril, muy macho,
un donjuán en un harén.
Se estima un sabelotodo,
aunque nada lee ni estudia,
se siente a gusto en su lodo.
Rinde culto a la incultura
y vive libre de libros,
con despectiva postura.
Menosprecia, por ser necio,
el sabor de los saberes
y les escupe desprecio.
Aferrado a la materia,
se siente autocomplaciente:
niño en caseta de feria.
Mas sufre un tedioso hastío
y no alcanza con sus trastos
llenar su vital vacío.
Su sueldo es pobre riqueza
que enriquece su bolsillo
y empobrece su cabeza.
En su vivir rutinario,
no soporta soledades
por su carácter gregario.
Vive y bebe tal fantoche:
su dinero se le escapa
por el escape del coche.
Es perito en camuflaje:
su exterior de hombre moderno
y su interior de salvaje.
El hombre es barro más viento
en su suma más sencilla:
le acerca a bestia la arcilla
y a persona el pensamiento.
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