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domingo, 6 de diciembre de 2009

BATALLÓN DEL BOTELLÓN

Yo no sé qué trastornos encefálicos
les imponen impulsos narcofílicos
donde imperan los hábitos etílicos
que les llevan a hacer actos vandálicos.

Utilizan lenguajes coprolálicos:
cacofónicos tacos de egofílicos
por adanes de edenes seudoidílicos
y presumen de seres acefálicos.

Batallón de noctívagos mozuelos
con esclavos de pasta y de pastilla
y aprendices insomnes de mochuelos.

Con botellas, batallan en pandilla
y alborotan la noche en sus revuelos
por buscar un placer de calderilla…

NO PRESUMO DE POETA

Por mi amor superlativo
a cultivar la cultura,
por la febril calentura
con que mis versos cultivo,
por poner en despectivo
el vacuo y voraz consumo
elevado al grado sumo
que valora en alto precio
con sed insaciable el necio,
¡me critican que presumo!

Y dicen...-¡qué necedad!
que yo presumo de pluma
y, como a pompa de espuma,
me invade la vanidad.
Os confieso mi verdad:
soy tan sencillo y sincero
que no me importa el plumero
ni aspiro a pavo real
y mi supremo ideal
es ser humilde jilguero.

Sobre una robusta rama
de una cenicienta encina
o sobre rama mezquina
de raquítica retama,
sin ningún afán de fama
vierto al viento mi gorjeo
y el más bonito trofeo
es el placer por el canto
que me calma el desencanto
como a la fieras Orfeo.

Porque, en mi efímera infancia,
abrojos y rudos cardos,
con sus afilados dardos,
desinflaron mi arrogancia
de ingrávida exuberancia
tal un globo ...y, sin orgullo
ni bullanguero barullo,
he vivido como asceta
sin presunción de poeta,
de mis versos al arrullo.

LOS CORRUPTOS

Acaparan dinero con descaro
y enmascaran su cara con careta
y camuflan con traje de etiqueta
la voraz avaricia del avaro.

De un festín de millones sin reparo
se alimenta insaciable su maleta
con filetes -billetes- como dieta
que vacuna su vida contra el paro.

Empresarios, políticos, banqueros...,
de sus cumbres se bajan a los fondos
como buitres hambrientos, carroñeros.

Olfatean los olores hediondos
que les mandan inmundos sumideros
donde nacen negocios tan redondos.

LA VIL VIOLENCIA DE GÉNERO

La vil violencia de género
está subiendo de número
por tanto ser energúmeno
que el noble instinto venéreo
convierte en impulso espúreo.

Sin la cordial concordancia,
ya su eros se erosiona,
su moral se desmorona
por nefasta intolerancia
que hace fiera a la persona.

Sin los valores morales
y, en su ciego egocentrismo,
su funesto fanatismo
se arma de malos modales
para un cruento cainismo.

Roto el conyugal consorcio
del matrimonio sin yugo,
el amor muere sin jugo
y diverge hacia el divorcio
donde un consorte es verdugo.

Con su insólita insolencia
y su abuso de poder,
se hace juez de su mujer
y, hoy, dicta mortal sentencia
a quien fue su esposa ayer.

Y, en su alocado desnorte,
con un impulso ferino,
el consorte masculino
mata al fraterno consorte
y llega a ser su asesino.

OBRAS SON AMORES

Menos razones, hermanos,
las obras son las que pesan
en la sensible balanza
de las humanas conciencias.
¡Palabras no! Son del viento
y, por suyas, se las lleva
tal hojas que , de la rama,
de un árbol caen, se secan
y el viento, que es barrendero,
cumple muy fiel su tarea:
las barre con sumo esmero
y en olvido las entierra.

Hermanos, no las palabras,
son los hechos los que cuentan
porque el honor de los hombres
en sus obras se cimenta.
Nuestra sociedad precisa
más manos y menos lenguas
para que el tren del progreso
avance sobre sus ruedas;
necesita combustible:
de nuestros brazos las fuerzas,
ideas de nuestra mente
y sangre de nuestras venas.

Manga por hombro está el mundo,
batiburrillo, una feria
de feriantes sin escrúpulos
peritos en corruptelas,
fraudes, apaños, chantajes,
deshonor y desvergüenza...
Nos sube hasta la barbilla
una marea de miseria
moral que nos encenaga
y nos ciega la conciencia.
La vida baja tan turbia,
tan falta de transparencias
que, así por río revuelto,
ganancias para el que pesca.
Nos venden bisutería
por joyas de gran pureza
y los vicios, por virtudes
y, por alegrías, las penas.
Todo se vende..., hasta el alma
tienen algunos de oferta,
Judas y Faustos modernos,
por unas cuantas monedas.
El hombre ya desalmado
pierde persona, se amengua,
gana en impulsos primarios
a las más feroces fieras;
Caín cruento que mata
por matar y elige presa
entre sus propios congéneres
con sed de sangre fraterna.

Cotiza a buen precio el vicio
para amenizar las fiestas,
multiplicar los placeres
y anestesiarse las penas.
Sin valor, ya los valores
eternos, ya sin vigencia:
virtud, honradez, cultura,
amor, trabajo, nobleza...
Por ser valores morales,
no son visibles ni rentan
monetarios intereses,
ni prestigio ni apariencia...
En su lugar, se entroniza
y se adora la materia
con sus seductores brillos
y prolíficas facetas:
dinero, lujo, aparatos...,
los abortos de la técnica,
programados por las marcas
y el mercado nos oferta
a plazo, en altas rebajas,
que nuestra vida hipotecan.
Así no es libre, es esclavo
el hombre, una marioneta,
que, con invisibles hilos,
manejan manos expertas.

Más hechos, menos palabras;
los actos son los que expresan
el micromundo del hombre
con más rotunda elocuencia.
Más vale una sola obra
que mil palabras... si intentas
dar razón de tu valía
cuando presentes tus cuentas...
Lo demás, abejorreo
bullanguero de taberna,
paja sin grano, hojarasca,
humo sin llama que lleva
el viento gris del olvido
sin dejar rastro siquiera..
Tanta vida improductiva,
tanta estéril verborrea
sin justificarse en frutos,
trabajos, obras, ideas...
Mala hierba, avena loca
que absorbe la savia ajena
y crece entre las espigas
del trigal tan tallitiesa,
tan arrogante, tan vana,
tan inútil y altanera
que al campesino entristece
y le ensucia su cosecha.
Tanto infecundo abejorro
tal zángano de colmena
que va libando las mieles
de la vida, sin conciencia
de que esa miel es producto
de laboriosas abejas
en su trabajo de enjambre
de su sociedad perfecta.

Callad y arrimad el hombro
cada cual en su tarea,
hormigamente entregando
su humilde grano de arena.
Trabajad porque el trabajo
fuente es de dicha y riqueza
que ennoblece y justifica
nuestra efímera existencia.
Vemos que nos vamos raudos
tal meteorito o estrella
fugaz en un firmamento
de tinta china, muy negra.
Serán testigos las obras
de nuestra estancia en la Tierra
porque, al fin, todo se paga
cuando se nos pidan cuentas...

Wenceslao Mohedas Ramos
Jaraicejo (Cáceres)

sábado, 13 de junio de 2009

A UN ANCIANO EMIGRANTE RECOGECARTONES

Bajo una carga de años y cartones,
te arrastras silencioso y solitario
-cual Cristo con su Cruz por el Calvario-
tú, por calles, portales y rincones.

Recoges lo que tiran..., los montones
de papeles, cartones... que, a diario,
un consumo continuo y rutinario
vomita en sus pesadas digestiones.

Imitas el trabajo de la hormiga,
recogiendo despojos y migajas
con forma de papeles y de cajas.

Curvado por el peso y la fatiga,
recorres con la carga tu camino,
a solas con tu trágico destino...

(1) Con este soneto y otros tres, su autor obtuvo el primer premio en el certamen regional del "Martes Mayor" de Plasencia (Cáceres), en 1983, por segundo año consecutivo.

jueves, 11 de junio de 2009

ODA A LA ENCINA EXTREMEÑA

ODA A LA ENCINA EXTREMEÑA
                A mi estimada vecina y amiga
                Sara Mérida García.
 
Por ser árbol tan noble y solidario,
protector de mi gente campesina,
hoy compongo este lírico homenaje
con efluvios que el alma me trasmina.

Porque siempre te evoco con cariño
en mi vida foránea, peregrina
y archivada te llevo en mi memoria,
asociada a mi infancia pueblerina.

Por imagen y emblema de mi tierra
y modelo ejemplar de disciplina,
de profunda y de sólida raigambre
y de recia dureza diamantina.

Por tu copa redonda, me recuerdas
la rotunda melena femenina
de las hijas morenas de esta tierra
de mirada tan casta y cristalina.

Con tu hermano floral, el alcornoque
tú compartes llanuras y colinas
de esas vastas dehesas extremeñas
donde pastan cochinos y merinas.

Como ubérrima, robusta patriarca,
una prole prolífica aglutinas
con ternuras maternas amparándola
del azote solar con chamusquina.

Las retamas, las jaras, los romeros,
los tomillos, los brezos… se coordinan
en familia floral, fraternalmente
por formarte una alfombra esmeraldina.

Tu robusto ramaje es apreciado
como impar combustible de cocina,
de parrillas, de estufas, de braseros…,
por materia más prima y genuina.


Nidifican las aves en tus ramas
con rumores de amor, de tremolina,
entre trinos, trasiegos y trajines
que la fiebre de amor les origina.

A un tropel de animales alimentas:
tu bellota es nutricia vitamina
de rebaños, manadas y piaras
y es del cerdo la grata golosina.

A tu sombra, los recios regadores
se refrescan la ardiente sofoquina
de las brasas y brisas estivales
con un rato de tregua en su rutina.

De tus ramas compuse mis juguetes
infantiles: el mocho, el tirachinas,
el garrote, los zancos…, tu bellota
fue mi grácil peonza danzarina.

Nos das tanto de forma solidaria,
mas el hombre -¡un ingrato!- se acaína
y, blandiendo de fuego una quijada,
con pirómana mano te calcina.

Yo también, de una forma generosa,
doy mis versos, poética propina,
pero algunos, por necios, les mancillan
su pureza con baba viperina.

Hoy, por ser extremeño bien nacido
de una humilde progenie campesina,
te compongo esta lírica alabanza
porque hiciste en mi infancia de madrina.