El mando de este mundo está entre mendas,
tremendos mandarines con codicia,
con su afán de poder, con su pericia
en intrigas, engaños, componendas...
Nos arrastran a bélicas contiendas
porque suba su bolsa, tan propicia
que este mundo se inunde de inmundicia
donde obtienen provechos y prebendas.
Sólo inquietos por temas mercantiles
estos altos magnates sin altura
encerrarnos quisieran en rediles...
Nos imponen su dura dictadura
bajo eterna amenaza de misiles
y de hacer de este mundo sepultura.
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viernes, 25 de marzo de 2011
EL MANDO DE ESTE MUNDO
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domingo, 6 de diciembre de 2009
LA VIL VIOLENCIA DE GÉNERO
La vil violencia de género
está subiendo de número
por tanto ser energúmeno
que el noble instinto venéreo
convierte en impulso espúreo.
Sin la cordial concordancia,
ya su eros se erosiona,
su moral se desmorona
por nefasta intolerancia
que hace fiera a la persona.
Sin los valores morales
y, en su ciego egocentrismo,
su funesto fanatismo
se arma de malos modales
para un cruento cainismo.
Roto el conyugal consorcio
del matrimonio sin yugo,
el amor muere sin jugo
y diverge hacia el divorcio
donde un consorte es verdugo.
Con su insólita insolencia
y su abuso de poder,
se hace juez de su mujer
y, hoy, dicta mortal sentencia
a quien fue su esposa ayer.
Y, en su alocado desnorte,
con un impulso ferino,
el consorte masculino
mata al fraterno consorte
y llega a ser su asesino.
está subiendo de número
por tanto ser energúmeno
que el noble instinto venéreo
convierte en impulso espúreo.
Sin la cordial concordancia,
ya su eros se erosiona,
su moral se desmorona
por nefasta intolerancia
que hace fiera a la persona.
Sin los valores morales
y, en su ciego egocentrismo,
su funesto fanatismo
se arma de malos modales
para un cruento cainismo.
Roto el conyugal consorcio
del matrimonio sin yugo,
el amor muere sin jugo
y diverge hacia el divorcio
donde un consorte es verdugo.
Con su insólita insolencia
y su abuso de poder,
se hace juez de su mujer
y, hoy, dicta mortal sentencia
a quien fue su esposa ayer.
Y, en su alocado desnorte,
con un impulso ferino,
el consorte masculino
mata al fraterno consorte
y llega a ser su asesino.
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