(TARDE DE OTOÑO)
Faltó el otoño al respeto
a mi manzano y, sin traje,
semeja el mondo ramaje
un vegetal esqueleto.
Mas mi manzano es coqueto
y, a cambio de su hospedaje,
pide a los tordos ropaje
de plumas para este aprieto.
Con traje negro y solemne,
de los otoñales fríos
mi manzano saldrá indemne.
Los tordos le han dado bríos
con su plumaje perenne
y con conciertos de píos.