Me criticas a espaldas mi tarea
de sembrar en mis versos mis entrañas
y una red de viscosas telarañas
va tejiendo tu estéril verborrea.
Te colocas por psíquica diarrea
a la altura moral de las arañas
y malgastas tus fuerzas y tus mañas
en labores fecales, de atarjea...
Por pobreza de juicio, siempre el necio
pagará las labores del vecino
con el falso billete del desprecio.
Y hablará con lenguaje viperino
con más rabia y menosprecio
por su mundo menguado y anodino.
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martes, 14 de diciembre de 2010
ME CRITICAS A ESPALDAS MI TAREA
Etiquetas:
charlatán.,
crítica,
desprecio,
Hipocresía,
ingratitud,
necedad.,
verborrea
miércoles, 22 de septiembre de 2010
MI CRITICAS A ESPALDA MI TAREA
Me criticas a espaldas mi tarea
de sembrar en mis versos mis entrañas
y una red de viscosas telarañas
va tejiendo tu estéril verborrea.
Te colocas por psíquica diarrea
a la altura moral de las arañas
y malgastas tus fuerzas y tus mañas
en labores fecales, de atarjea...
Por pobreza de juicio, siempre el necio
pagará las labores del vecino
con el falso billete del desprecio.
Y hablará con lenguaje viperino
por detrás con más rabia y menosprecio
por su mundo menguado y anodino.
de sembrar en mis versos mis entrañas
y una red de viscosas telarañas
va tejiendo tu estéril verborrea.
Te colocas por psíquica diarrea
a la altura moral de las arañas
y malgastas tus fuerzas y tus mañas
en labores fecales, de atarjea...
Por pobreza de juicio, siempre el necio
pagará las labores del vecino
con el falso billete del desprecio.
Y hablará con lenguaje viperino
por detrás con más rabia y menosprecio
por su mundo menguado y anodino.
Etiquetas:
artimañas,
crítica,
Difamación,
ingratitud,
necedad.,
verborrea
sábado, 10 de julio de 2010
TERGIVERSAS MIS VERSOS A TU ANTOJO
Tergiversas mis versos a tu antojo,
con borrosas visiones de neblina
porque nubla la envidia tu retina
y te obliga a leerlos de reojo.
Donde yo escribo espiga, lees abrojo;
donde quise la rosa; tú, la espina;
yo te di mi amistad; tú, sólo inquina
y, en mi campo de mies, viste rastrojo.
Tu famélica envidia no se sacia
en su infértil y pérfido servicio ,
tan propicio a la necia suspicacia.
Tu tantálica vida es un suplicio
condenada a continua contumacia
donde no hallas placer ni beneficio.
con borrosas visiones de neblina
porque nubla la envidia tu retina
y te obliga a leerlos de reojo.
Donde yo escribo espiga, lees abrojo;
donde quise la rosa; tú, la espina;
yo te di mi amistad; tú, sólo inquina
y, en mi campo de mies, viste rastrojo.
Tu famélica envidia no se sacia
en su infértil y pérfido servicio ,
tan propicio a la necia suspicacia.
Tu tantálica vida es un suplicio
condenada a continua contumacia
donde no hallas placer ni beneficio.
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