Contemplas el amor desde la orilla
porque temes que el agua en su corriente
se te enrosque cual líquida serpiente
y te inunde su ardiente pesadilla.
Y tu cuerpo, que es viento y es arcilla,
se marchita y se seca indiferente
y se muere de sed , siendo la fuente
que mantiene esa hermosa maravilla…
Aprovecha la tibia primavera
de esa arcilla caliente y de ese viento
que te invade de luz y de hermosura.
Y destruye el temor a esa barrera
que mata tu amoroso sentimiento
y convierte tu cuerpo en sepultura…