Mira, esposa, el rosal qué agradecido,
con el agua del pozo y mis sudores,
regué y, a pesar de los ardores
de estos días de estío, ha florecido
Una ofrenda floral nos ha ofrecido
tal en pago a mis líquidos favores,
como dando las gracias… con sus flores
por el trato afectivo recibido.
Piensa, esposa, en modelos y modales
de esos seres llamados “racionales”
sin razón para tal merecimiento…
Tome ejemplo moral de los rosales
el humano de ingrato tratamiento
si desea que aflore el sentimiento.
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domingo, 10 de octubre de 2010
martes, 6 de julio de 2010
ANTES DE QUE...
Antes de que mi vida poco a poco consuma
esas últimas brasas de su efímera hoguera,
resumiendo en cenizas tanta vana quimera
y se esfume en la nada como pompa de espuma.
Antes de que mi aliento se me funda en la bruma
de esa noche infinita que al humano le espera
más allá del umbral, de esa leve frontera
donde todo termina con el cero por suma.
Antes de que mi sangre pierda el rojo voltaje
y mi cuerpo, ya inerte, sea el grato hospedaje
donde habite a sus anchas un tropel de gusanos.
Yo quisiera entregaros, tal humilde homenaje
este ramo de versos doloridos y humanos
que aboné con mis penas y sembré con mis manos.
esas últimas brasas de su efímera hoguera,
resumiendo en cenizas tanta vana quimera
y se esfume en la nada como pompa de espuma.
Antes de que mi aliento se me funda en la bruma
de esa noche infinita que al humano le espera
más allá del umbral, de esa leve frontera
donde todo termina con el cero por suma.
Antes de que mi sangre pierda el rojo voltaje
y mi cuerpo, ya inerte, sea el grato hospedaje
donde habite a sus anchas un tropel de gusanos.
Yo quisiera entregaros, tal humilde homenaje
este ramo de versos doloridos y humanos
que aboné con mis penas y sembré con mis manos.
sábado, 26 de junio de 2010
UNDÉCIMO MANDAMIENTO
Por cumplir con un sacro imperativo
que me impulsa al solar de nacimiento,
como undécimo y nuevo mandamiento,
con ternura retorno al lar nativo.
Allí encuentro ese caldo de cultivo
tan propicio al recuerdo, al sentimiento...
y allí sedo el dolor, el desaliento
de habitar en la ausencia tal cautivo.
Con el alma a destajo, insatisfecha,
en mi patrio terruño, cada día,
me dedico a mi lírica cosecha.
Mas no sé si mi esfuerzo y mi porfía
a mis gentes les vale y aprovecha,
si merece la pena... o la alegría.
que me impulsa al solar de nacimiento,
como undécimo y nuevo mandamiento,
con ternura retorno al lar nativo.
Allí encuentro ese caldo de cultivo
tan propicio al recuerdo, al sentimiento...
y allí sedo el dolor, el desaliento
de habitar en la ausencia tal cautivo.
Con el alma a destajo, insatisfecha,
en mi patrio terruño, cada día,
me dedico a mi lírica cosecha.
Mas no sé si mi esfuerzo y mi porfía
a mis gentes les vale y aprovecha,
si merece la pena... o la alegría.
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