( Escrito tras los atentados
del 11-M y a la memoria indeleble
de todas sus víctimas ).
No se puede aguantar... y yo no aguanto
ese rojo oleaje que hoy nos llega
en sangrienta hemorragia que ya anega
este valle de lágrima y quebranto.
Manejando las armas del espanto
y el terror, una turba sordiciega
planifica, con saña y con entrega,
convertir el planeta en camposanto.
Esta historia de histeria y fanatismo
es escrita con plumas de paloma
y con sangre por tinta tal bautismo.
Nuestra paz se despluma y se desploma
en las garras, las guerras, del cainismo
de unos viles gavilanes de Mahoma.