Tú te afanas de forma irreflexiva
porque tienes delirios de grandeza
y te llenas de nubes la cabeza
por buscar la riqueza...¡tan esquiva!
Y tu humilde conciencia en carne viva
tergiversa flaqueza en fortaleza
y piensa que es riqueza esa pobreza
que el consumo disfraza de atractiva.
Convertido en un pobre Sanchopanza,
vas llenando tu vida de aparatos
que circundan de muros tu esperanza.
Sólo buscas placeres, buenos ratos
con tu pobre riqueza que no alcanza
y te duelen los pies de los zapatos...