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viernes, 10 de mayo de 2013

EXTREMADURA PRECISA MÁS POETAS

Extremadura precisa más poetas
y serán, por vocación, despertadores
de dormidas conciencias, receptores,
eternos vigilantes y profetas.

Como antenas humanas, siempre inquietas
por captar movimientos y temblores,
pasarán su inquietud a los lectores
como el fuerte huracán a las veletas...

Silenciosos notarios del latido
del dolor que palpita en el ambiente,
lo anotarán en versos convertido.

Verterán al papel indiferente,
para darle una forma y un sentido,
su inquietud por su tierra y por su gente,

lunes, 29 de abril de 2013

TRÍPTICO DE UNA MUERTE INESPERADA



"In memoriam", a Isidro Mohedas Márquez ,
un san Isidro labrador extremeño 
que cultivó el amor, la nobleza y el trigo.

                       - I -
Un infarto nefasto y homicida
se enroscó por tu sangre y, de repente;
se detuvo en tus venas brutalmente
la rojiza corriente de la vida…

A la inerte materia reducida,
se quedó tu persona humildemente ,
sin latido ni aliento ni presente,
ya ceniza de hoguera consumida.

Te fuiste al más allá, pero conmigo
quedará de por vida tu memoria
en mi sangre grabada por testigo.

¡No te fuiste del todo! Ya tu historia

archivada en mi alma, padre-amigo,
guardaré de esta vida transitoria!

                     - II -

Ya sembraste tu cuerpo por semilla
en el último surco del barbecho
para darle a tu tierra por provecho
los desechos mortales de tu arcilla.

Te entregaste de forma tan sencilla,

como un buen labrador que, insatisfecho,
todo entero se entrega por despecho
a este valle de llanto y pesadilla.

¡Qué copiosa cosecha de amargura
recogí en un rincón del camposanto
de tu siembra final, tan prematura!

Tu bendito recuerdo con mi llanto,

con fervor yo lo riego y con ternura,
que fuiste Isidro, labrador y santo…

                       - III -

Te fuiste, padre mío, a la otra orilla

donde todo es silencio, sombra, olvido…
a gozar del descanso merecido
por tu alma de limpio, sin mancilla.

Ya te fuiste, dejándome tu arcilla,

tu recuerdo, tu sangre y tu apellido;
tú descansas ya en paz, padre querido,
y yo vivo en continua pesadilla…

Ya pagaste fielmente esa factura

que les cobra a los seres esta vida
por vivir esta efímera aventura.

¡Tánto ha sido el dolor por tu partida
que ha vestido mi vida de negrura
y no encuentro una luz, una salida!...

jueves, 25 de abril de 2013

MOTOLATRÍA

         (El culto a la moto)

Se somete al gran mito de la moto
y es rodar su “deporte” favorito;
de la rueda y el ruido hace su rito
y del riesgo y del reto es un devoto.

De montura metálica es piloto
y así rueda tal raudo meteorito,
convirtiendo la calle en circuito
donde escupe su escape el alboroto.

La calzada es asfáltico tapete
donde apuesta su vida cada día
con su moto por mítico juguete.

Esclavo de febril motolatría,
se transforma este ser en un cohete
que hace trizas la paz y la armonía.

viernes, 19 de abril de 2013

VIDAS SIN BRIDAS

(A ciertas jóvenes libertinas pseudomodernas)

Van de noche, en pandilla, tal las lobas
a vivir y a beber como insensatas
y a llenarse tal cubas con cubatas,
con relumbres de estrellas… supernovas.

Van en coche, entre latas, como anchovas
a buscarse emociones inmediatas
y se dan en ofertas muy baratas
en los coches, sus lúbricas alcobas.

En placeres carnales, son precoces
y, en sus charlas nocturnas, son procaces:
palabrotas, insultos …, siempre a voces.

En sus prisas, semejan camicaces
por las pistas vitales más veloces
y, en sentido contrario, en sus solaces.

miércoles, 10 de abril de 2013

CIGARRA HUMANA

   Mutilas tu salario, aunque dilatas
tu tiempo de trabajo y de fatigas
y, aunque imitas primero a las hormigas,
tal cegata cigarra te delatas.

   Tus pobres esperanzas tan baratas
al consumo le entregas por intrigas
y te da por tu esfuerzo sólo migas:
aparatos, productos... ¡cuatro latas!

   Por un falso ideal de señorío,
tú prefieres vivir de escaparate,
rellenando de objetos tu vacío...

   Y tu vida servil ya sin quilate
se debate entre el gozo y el hastío
con ganancias y gastos en empate...

viernes, 8 de marzo de 2013

CONCIENCIA POPULAR

Hacia el surco del verso, se me inclina
mi conciencia que siembra lo que piensa
y mi vida es más plena y más intensa
si rechazo el carril de la rutina.

Con tesón, sin encono y sin inquina,
voy haciendo mi hacienda más extensa
y no espero ni aspiro a recompensa;
¡lo importante es el pan , no la pamplina!

Por recuerdo paterno, tan intenso,
nunca oculto mi origen campesino
y a la gente sencilla soy propenso.

Yo prefiero, a lo largo del camino,
el olor de la jara al del incienso
y llamar al pan, pan y al vivo, vino.

domingo, 3 de marzo de 2013

BROCHAZOS AUTOBIOGRÁFICOS

Ya sesentaitantos efímeros años
que vine a este mundo,
una oscura noche de un otoño triste
como el más preciado y único fruto
de una labradora y humilde familia
que extremeñamente vivió del terruño,
cuando nuestra España, borracha de sangre
y hambrienta de panes, se vistió de luto,
tras la fratricida e incivil contienda
y su cuarentena de miseria y yugo.
Fue feliz mi infancia
-jardín cultivado con fervor de culto
por mis nobles padres de amor empapados
y ya sólo un ramo de recuerdos mustios
que guardo en el alma como una reliquia
con esmero sumo-.
Transcurrió mi infancia entre encinas grises,
bestias, herramientas, espigas y surcos…,
en contacto pleno con Naturaleza,
en trato fecundo
que me dio ejemplares y pardas lecciones
para un mundo injusto, difícil, absurdo
y me vacunaron contra vanidades
y orgullos ilusos.
De la dura escuela de la agricultura
fui aplicado alumno
y estudié problemas que aún no se han resuelto:
grandes superficies en gris latifundio
que no se dividen y sí multiplican
sumas de intereses a su amo absoluto
y restan salarios a humildes familias…,
¡para el bien de pocos el mal de los muchos!.
En mis juveniles y mociles años,
me apliqué al estudio
pagado en monedas de sudor paterno
y en mi entrega plena de esfuerzo rotundo.
Me libré con libros de gratas mentiras
y del conformismo cómodo y cazurro
que retorna al hombre al torpe amasijo
de sombras e impulsos.
Cultivé inquietudes sublimes y nobles,
como el padre amado su austero terruño:
cultura y cultivo, fiel paralelismo
de pluma y de arado, de línea y de surco.
Mi razón insomne rechazó leyendas
y cuentos vetustos con glorioso tufo
de rancios olores que atufan el alma
y ocultan verdades tras cortinas de humo.
Yo busqué razones, caminos, atajos
a mis pasos ciegos por el novilunio
de mi negra noche, tal de tinta china,
sin luz y sin rumbo;
aparté las sombras, escombros, costumbres,
ancestrales ruinas de un pasado oscuro
y dejé expedito de tanta maleza
mi camino abrupto.
Por hambre de libros
y paterno influjo,
cursé una carrera que hoy no se cotiza
ni renta intereses, prestigios o triunfos
en mundo que tiene por norte el dinero
porque no produce palpables productos:
artefactos, coches, inventos, vestidos…,
de volubles modas que marca el consumo;
cultivé cultura, ideas, sentimientos…,
asuntos del alma que no meten bulto
ni ocupan lugar… en la nueva escala
de inciertos valores de tantos incultos.
Partí de mi tierra con rabia y desgarro
a buscar futuro
donde no pesara tal losa el pasado
y el presente fuera más claro y seguro.
De sembrar cultura vivo en otras tierras
donde eché raíces para dar el fruto,
mi humilde cosecha de saber humano
y, a cambio , consigo el salario justo
de pan y esperanza para el ir tirando
muy lejos de lujos ,
de esa vida muelle pobremente rica,
tan yerma y postiza que gozan algunos.
Entiendo el progreso tal riqueza íntima,
un tesoro interno, personal, profundo
de ideas, sentimientos, de ciencia y conciencia,
un fiel micromundo,
reflejo en pequeño del gran universo,
no un vacío lleno de estéril consumo,
triste escaparate con bella apariencia
que seduce y ciega con falaz embrujo.
Un ferviente orgullo de ser extremeño
recorre mis venas por los cuatro puntos
cardinales de hombre sin cartón ni trampa,
a pecho desnudo.
Allí donde vaya, llevo a Extremadura,
su voz en mis labios, su sangre en mi pulso
y el amor inmenso que por ella siento
a versos traduzco
por regar raíces resecas de ausencias
de tanto extremeño que anda por el mundo.
No escribo mis versos por juego evasivo,
por prestigio o gusto;
compongo poemas por fiel compromiso
con gente y con tierra y, por ellas, lucho
con las nobles armas que tengo a mi alcance,
mi voz y mi pluma siempre en ristre, a punto
porque mi conciencia me impone que escriba
y, al hacerlo, sufro
sobre las cuartillas, campo de batalla,
donde sangro y sudo,
sangre de mi espíritu, sudores mentales
y así os voy dejando mi vida en tributo…